Sergio González- Momento Defensivo Valladolid.

Sergio González Soriano tomó las riendas del Valladolid la temporada 2017-2018 sustituyendo a Luis César Sampedro en el conjunto blanquivioleta. Después de una gran temporada consiguiendo el ascenso, eliminó al Sporting de Gijón y al Numancia, el equipo de la ciudad decidió darle los mandos del Valladolid para la máxima competición de la Liga Española, la Liga Santander.

Su inicio de temporada fue llamativo por sus victorias en campos importantes y consiguiendo una racha de cinco partidos sin conocer la derrota y siendo uno de los equipos menos goleados al inicio del campeonato.

Analizamos el comportamiento defensivo del equipo blanquivioleta y cómo Sergio González, premiado como mejor entrenador por la federación de Cataluña, ha dotado de una identidad colectiva, en especial, una identidad defensiva donde prima el grupo por encima de todo, al Valladolid.

MOMENTO DEFENSIVO VALLADOLID.

El equipo dirigido por Sergio González es un equipo que se caracteriza por adaptarse al rival que tiene delante con un sistema defensivo compacto y las ideas claras, sólo la circunstancia de jugar como local o como visitante condiciona, de manera muy pequeña, la forma de actuar cuando el equipo no dispone del balón.

Comportamiento en Bloque Alto:

El Valladolid es un equipo que se siente cómodo cuando el equipo está junto, pero con esa posición natural, el equipo adopta por momentos situaciones de una presión más alta para imposibilitar la salida fácil del rival. Adaptarse al rival pero con la idea siempre clara: zona alejada libre.

Como se observa en las fotos, el Valladolid adelanta el equipo haciéndolo más largo de lo habitual y emparejando a sus jugadores con los rivales pero con la particularidad de que el jugador más alejado (carrilero o lateral) se deja libre sin marca. En algunas situaciones se da que un jugador queda más en zona para tapar el espacio o para en caso de que el rival juegue más directo ser el jugador que recoja el rechace de la segunda jugada.

Si por la situación del plan operativo, el equipo es más agresivo en esa presión provocando situaciones potenciales de peligro, como se ve en la última imagen, el Valladolid lo resuelve con la salida del central del sitio al movimiento del delantero (desmarque de apoyo) y soltar la marca el compañero más cercano para presionar en conjunto y evitar que el rival pueda salir con facilidad ante la presión del equipo en campo contrario.

Comportamiento Bloque Medio:

El momento sin balón del Valladolid se basa, en la totalidad de los partidos, en una defensa en campo propio con un posicionamiento en bloque medio o bajo según la situación del balón y la zona de acción. A partir de dicho posicionamiento existen una serie de pautas que el equipo ejecuta según los contextos que se dan en el partido. Dichas pautas son las siguientes:

  • Los dos jugadores de arriba ayudan en taras defensivas, en especial el jugador que juega como mediapunta o segundo delantero.
  • La defensa es zonal pero orientada al hombre; existen circunstancias de una defensa más al hombre según qué tipo de jugadores o situaciones.
  • Orientar el juego del rival hacía los carriles laterales; formación de 3+1 en banda para la presión.
  • En carril central, marcajes agresivos a posibles receptores en especial jugadores de espaldas.

Como se pueden observar en las dos primeras fotos, el Valladolid en su momento defensivo se asienta en su campo con un bloque medio-bajo y acumulación de jugadores defensivos en zonas cercanas al balón. La última línea defensiva, con una actitud menos conservadora, pasa de una situación más zonal a saltar a presionar al posible jugador rival. Esta situación define una disposición en escasos metros, creando densidad de jugadores.

Centrales: cambio de actitud si el rival intenta asociarse en campo propio.

Zonas de banda para la presión al reducir el espacio. El Valladolid es un equipo con mucha presión en su campo, en especial en el último tercio del campo. Ante juego de espaldas los jugadores del Valladolid salen a robar el balón al ser una situación favorable de presión, pero además, una de las zonas que más cómodo se sitúa el Valladolid es en banda.

Cuando el rival intenta realizar asociaciones con diferentes zonas, en especial el empleo de las dos bandas, el Valladolid se prepara para dichos contextos con un buen trabajo defensivo. Los jugadores que serán los actores de la situación se preparan para poder realizar de mejor manera la acción. Dicho esto, ante un juego de banda, el Valladolid pasa a un 3+1 donde se eliminan las opciones del poseedor del balón en un espacio condicionado por la línea de banda.

Además se puede observar cómo los jugadores “secundarios” de la acción están atentos a cualquier cambio de la acción que pueda perjudicar al equipo. Si existe una posibilidad de pase, los jugadores que no están en la zona del balón intentan evitar la salida fácil del rival.

Comportamiento bloque bajo

Cuando el Valladolid no encuentra el contexto favorable para ejercer una presión en bloque medio, el equipo pasa a una disposición más baja centrándose en defender su portería. La disposición del equipo es por acumulación de jugadores, normalmente nueve pero en partidos importantes se ha visto a los diez jugadores, en campo propio de tal manera que las distancias entre líneas sea escasa para evitar que el rival tenga una progresión sencilla.

El Valladolid en bloque bajo activa una presión individual según los jugadores. La línea defensiva, sobre todo los centrales, son jugadores con tendencia a defender a sus marcas saliendo del sitio para que los delanteros rivales no tengan participación. El principal objetivo del Valladolid pasa por crear densidad de jugadores en zona de balón teniendo siempre superioridad numérica defensiva.

La comunicación verbal y gestual a nivel individual y colectivo permite que la situación en defensa sea siempre organizada evitando ser desorganizados por el rival. Ante todo no perder ningún detalle que pueda provocar que el rival pueda conseguir ventaja.

En las últimas fotos podemos observar las situaciones antes mencionadas en un bloque bajo. Los centrales en la primera foto buscan posibles marcas para evitar perder referencias. En la segunda foto, se crea situación de superioridad numérica defensiva, además de la colocación de varios jugadores preparados para posibles acciones secundarias que pudiesen afectar al colectivo.

Las marcas individuales en centro lateral, las coberturas ante la salida de compañero (central ante salida a por su marca), las permutas entre compañeros (lateral-extremo) y una disposición baja en pocos metros creando densidad permiten que el Valladolid robe balones en su campo para poder salir en transición ofensiva con varios jugadores aprovechando el espacio.

Esta forma de defender, como salir del sitio a marcas individuales, puede provocar espacios en la última línea defensiva que perjudique al colectivo al tener el rival zonas que aprovechar. Sí los compañeros no están atentos a las permutas o las vigilancias defensivas, podría provocar situaciones de ocasión de gol para el rival.

PD: por temas de copyright se han prescindido de los vídeos, en los próximos días se subirán vídeos del momento defensivo con pequeños cortes indicando lo mencionado en el artículo.

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